4 min de lectura
Coche automático o manual: cuál elegir
Los tipos de cambio automático que te vas a encontrar, qué cambia en consumo y mantenimiento, y con qué uso compensa cada uno.
No todos los automáticos son iguales
Bajo la palabra «automático» conviven mecánicas muy distintas, y eso cambia tanto la sensación al conducir como el mantenimiento.
- Convertidor de par: el automático clásico, suave y robusto.
- Doble embrague: cambios muy rápidos, brillante en carretera, algo más delicado en atascos.
- Variador continuo (CVT): sin escalones, muy cómodo en ciudad, con ese efecto de motor «estirado» al acelerar fuerte.
- Automatizado de un embrague: el más antiguo y el menos suave de todos.
Consumo y mantenimiento
Hace años el manual gastaba menos de forma casi sistemática. Con los automáticos actuales, de más marchas y mejor gestionados, la diferencia se ha estrechado tanto que en muchos modelos ya no existe.
Lo que sí cambia es el mantenimiento: casi todos los automáticos piden cambio de aceite de caja cada cierto intervalo. Antes de comprar, pregunta cuál es el de ese modelo y si se ha hecho.
Con qué uso compensa
Si haces ciudad a diario, atascos o muchos kilómetros de autovía, el automático se nota todos los días. Si conduces poco, sobre todo carretera abierta, o buscas el coche más sencillo posible de mantener, el manual sigue teniendo todo el sentido.
En el catálogo puedes filtrar directamente por tipo de cambio y quedarte solo con lo que te interesa.
Todos nuestros coches pasan una revisión de 120 puntos y se entregan con el historial a la vista y garantía por escrito.
Ver coches