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Etiquetas ambientales de la DGT: qué significan
Qué distintivo le corresponde a cada coche, qué implica para circular por ciudad y por qué conviene mirarlo antes de comprar.
Cuatro distintivos y un quinto caso
La DGT clasifica los vehículos según su motorización y la norma de emisiones con la que se homologaron. No mide lo que contamina tu coche hoy: mide a qué categoría pertenece.
- Cero emisiones: eléctricos, de autonomía extendida, híbridos enchufables con cierta autonomía eléctrica y los de pila de combustible.
- ECO: híbridos que no llegan a Cero, y vehículos de gas que además cumplan la norma de emisiones exigida.
- C: gasolina y diésel modernos, cada uno a partir de la norma de emisiones que les corresponde.
- B: gasolina y diésel algo más antiguos que los anteriores.
- Sin etiqueta: los más antiguos, que no reciben distintivo.
Para qué sirve en el día a día
El distintivo es lo que decide si puedes entrar y aparcar en las zonas de bajas emisiones, y cada ayuntamiento fija sus propias reglas y sus propias excepciones. Antes de comprar, mira las condiciones de la ciudad donde vas a usar el coche.
También puede afectar a bonificaciones en el impuesto de circulación o en el aparcamiento regulado, otra vez según el municipio.
Qué mirar al comprar
La etiqueta va asociada al vehículo y puedes consultarla con la matrícula en la sede de la DGT. En la ficha de cada uno de nuestros coches aparece el distintivo que le corresponde, junto con el resto de características.
Si te mueves a diario por una ciudad con zona de bajas emisiones, el distintivo debería estar entre los dos o tres criterios que filtras primero, por delante del color o del equipamiento.
Todos nuestros coches pasan una revisión de 120 puntos y se entregan con el historial a la vista y garantía por escrito.
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